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jueves, 24 de septiembre de 2020

Lo que ignoró el PLD y lo que copió Abinader



El Mirador
Por Luis Céspedes Peña

A partir del 2007, el liderazgo regional, bajo el timón de Santiago de los Caballeros, incrementó su lucha regionalista por más inversiones públicas, lo que provocó el reagrupamiento de instituciones económicas y sociales.

Y también se profundizaron los graves problemas internos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en Santiago, originándose posteriormente la renuncia del presidente de esa entidad en esta jurisdicción, Ángel Julián Serulle Ramia, quien fue sustituido por Ramón Ventura Camejo, quien logró una victoria electoral que parecía era del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en l 2008.

Ese mejoramiento del PLD aportó mucho a la victoria de Leonel Fernández en las elecciones del 2008, gobierno que ya era enfrentado por el Cibao, el cual se quejaba, a través de sus líderes, de que la mayoría de las inversiones públicas eran realizadas en el Distrito Nacional.

Pero el PLD fue ignorando las causas que comenzaban a carcomer la base de su sostenimiento en el gobierno, básicamente en el exigente Cibao, responsable de aportarle al gobierno el 41 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Santiago, según lo afirmado por el presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago, Sandy Filpo, aporta el 17%, pero apenas recibe un 3 por ciento en obras.

En el 2012, el candidato presidencial del PLD, Danilo Medina, ganó las elecciones nacionales, pero perdió en el Cibao. Las exigencias del empresariado y parte del liderazgo del PLD por más inversiones públicas se incrementaba en el Cibao, con Santiago dirigiendo, pero las respuestas oficiales fueron muy tímidas.

En los tres gobiernos de Leonel Fernández, la mayoría de las inversiones fueron para el Distrito Nacional. En el 2016, Danilo Medina volvió a ganar las elecciones nacionales, pero también fue derrotado en el Cibao. En el 2012 Danilo Medina ganó la Presidencia de la República, pero perdió el Cibao.

En el 2016, Medina volvió a ganar las elecciones, pero perdió el Cibao de Luis Abinader. En el 2020, el PLD perdió en el Cibao las elecciones nacionales, con el agravante que también fue derrotado en los comicios municipales y congresionales.

El PLD perdió dos de las senadorías que se consideraban de las más fuertes a nivel nacional, como son las de las Provincias de Santiago y Espaillat. Ahí fueron derrotados los senadores Julio César Valentín y José Rafael Vargas Pantaleón.

Para fortalecer ese trabajo político, Abinader escogió como su compañera de boleta a la empresaria Raquel Peña, quien es hoy la vicepresidenta de la República. Con todo ese andamiaje, la oposición logró bajar del poder al PLD.

Pero debemos ser realistas, porque hay que admitir que el entonces Presidente Medina tomó la decisión de aumentar las inversiones, a partir de la mitad de su segundo período en el Cibao, lo que contribuyó a mejorar la posición del PLD en Santiago.

A los problemas citados, se le agrega que la mayoría de funcionarios se olvidó de la base del PLD. E, incluso, millares de peledeístas y aliados no pudieron ser beneficiados con los planes sociales del gobierno, por falta de gestión de la mayoría de los altos dirigentes. ¡Ni siquiera les tomaban el teléfono a los dirigentes o simpatizantes de la base, porque sabían que era para tratarles problemas! 

En el caso de Santiago, el PLD demostró su fortaleza, porque retuvo sus seis candidaturas a diputados, aunque cambió a casi todos los legisladores actuales del momento, para escoger a otros morados, castigando, de manera severa, al senador Julio César Valentín, el cual perdió de 70 a 30 por ciento de Eduardo Estrella, el candidato del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

Otro problema fue que la mayoría de los miembros del Comité Político del PLD, no abrazó el movimiento reeleccionista a favor del Presidente Danilo Medina, impulsado por Ramón Ventura Camejo, José Ramón Fadul y Silvio Durán, los tres de Santiago. El Municipio de Santiago también retuvo la poderosa Alcaldía Municipal en la figura del peledeísta Abel Martínez.

Danilo Medina no optó por su repostulación, pero estaba facultado, en virtud de que la Constitución de la República permite ocho años consecutivos y el entonces gobernante sólo llevaba cuatro, luego de la modificación.

Muchos de los dirigentes de la base de los partidos políticos no quieren empleos, sino otras soluciones que están disponibles en el Estado. A los problemas de la base del PLD, se le sumó la forma negativa cómo el gobierno morado trató a la mayoría de medios de comunicaciones aliados. Muchos programas y periódicos digitales vinculados al PLD desaparecieron por falta de publicidad.

Los capitaleños dicen que los afectados fueron más de 400 medios de comunicaciones, sólo en las grandes ciudades. Otros sobrevivieron con muchas limitaciones, eliminando su personal hasta en un 90%. El error principal fue concentrar en el Palacio Nacional toda la publicidad, para manejarla como un negocio particular. 

Es importante destacar la forma equilibrada que manejó la publicidad el anterior director de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), Silvio Durán, favoreciendo a comunicadores oficialistas y opositores, lo que motivó el reconocimiento de parte de varias instituciones de la comunicación, incluyendo al Colegio Dominicano de Periodistas (CDP). 

También hay que destacar la distribución equitativa de la publicidad que hizo el Ministerio de Administración Pública (MAP), que tenía como ministro a Ramón Ventura Camejo. ¡Del poco dinerito que recibía para ese renglón!

El Presidente Abinader, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), bien enterado de esa situación, parece que está decidido a convertir al Cibao en una “fortaleza política”, disponiendo obras, ordenando soluciones a problemas comunes, reuniéndose con los diferentes sectores y trasladándose a las diferentes comunidades cibaeñas, para tener contactos directos con sus habitantes.

La gestión de Danilo Medina fue buena, independientemente que en las investigaciones aparezcan cosas indebidas hechas por algunos de sus funcionarios. ¡En un gobierno cada quien debe responder por sus hechos! Hoy, el país tiene en la Presidencia de la República a un hombre, Luis Abinader, que en la campaña electoral actuó de una manera muy distinta a lo que está haciendo ahora con un alto grado de positivismo.

El mensaje más claro del Presidente Abinader en su interés por mantener el apoyo del Cibao, es que su primer Consejo de Gobierno lo hizo en Santiago. Al PLD le advertimos que debería postular un candidato o candidata a la Vicepresidencia de la República de Santiago, si el aspirante a la Presidencia, como ocurrió en todos sus períodos, no era del Cibao. ¡Nunca lo hizo y pagó las consecuencias!

El actual gobernante es hijo del ex senador por Santiago, José Rafael Abinader, y la señora Rosa Sula Corona, ambos del Cibao. El jefe de Estado, que nació en Santo Domingo, parece que hará su carrera política impulsado por la sangre cibaeña. Leonel Fernández es hijo de un cibaeño, pero nacido en la capital. Sus principales obras, como Presidente de la República, no favorecieron a esta región.

Danilo Medina distribuyó sus obras en todo el país, pero no dejó satisfecho al liderazgo de Santiago, que exigía más en comparación con su PIB, aunque ese ex gobernante, con lo que hizo como jefe de Estado, está en el “ajedrez” empresarial cibaeño.

El Presidente Abinader, con esos conocimientos, tratará de aumentar su posición política en el Cibao, que demostró, con sus votos, ser un adversario del PLD, aunque le dejó una “ventana abierta” a Danilo Medina. Aunque la Fuerza del Pueblo que dirige Leonel Fernández está haciendo esfuerzos para tratar de fortalecerse, el Cibao parece que estará moviéndose entre los liderazgos de Medina y Abinader.

La mayoría de los altos funcionarios morados no hizo su trabajo político en las elecciones pasadas y su candidato presidencial, Gonzalo Castillo, perdió las elecciones. El propio ex Presidente Medina dijo que la mayoría de ellos no trabajó porque exigían dinero y más dinero.

Si el Presidente Abinader sigue con su mismo estilo, el PLD, que es la oposición del gobierno, tendrá que buscarse la forma de cómo recomponerse, incorporando nuevas figuras a sus Comités Político y Central, sean jóvenes o personas “maduras”.

¡Gracias por leernos!
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